Alimenta al que ayuna en Ramadán - Multiplica tus recompensas donando iftar y packs de alimentos desde 5€
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Dona ahora26 feb 2026
Las normas de Ramadán son las directrices religiosas que los musulmanes siguen durante el mes sagrado de Ramadán. Se centran en el ayuno (Sawm), que implica la abstinencia de comida, bebida y otras necesidades físicas desde el alba hasta la puesta del sol. A esto se añade un aumento de la disciplina espiritual, la oración y el buen comportamiento.
El ayuno es obligatorio para todo musulmán adulto y sano y se convierte en un momento para la reflexión, la compasión, la empatía y la generosidad. Es un mes en el que se fortalece la relación con Allah, se purifica el corazón y se multiplican las recompensas por las buenas acciones.
Ramadán es un periodo de recogimiento, contemplación y también de celebración espiritual. Multiplica tus buenas acciones este Ramadán mostrando misericordia con los demás a través de nuestra campaña solidaria.
Aquí te ofrecemos una guía sobre las normas del Ramadán y el ayuno para saber cómo cumplir correctamente con tus obligaciones durante este mes bendito. Deseamos que esta recopilación te sea productiva y beneficiosa, inshallah.
Existen normas importantes que deben seguirse para que el ayuno sea válido y recompensado espiritualmente por Allah.
El ayuno se invalida cuando determinadas acciones se realizan de forma intencionada durante las horas de ayuno. En estos casos, la persona debe recuperar el día perdido (Qada) o, si corresponde, ofrecer una expiación o compansación (Kaffarah). Entre las acciones que invalidan el ayuno se encuentran:
Qada significa recuperar el ayuno perdido en una fecha posterior.
Kaffarah se aplica cuando el ayuno se rompe deliberadamente sin una razón válida. Generalmente implica ayunar 60 días consecutivos o alimentar a 60 personas necesitadas.
Algunas acciones no rompen el ayuno, aunque a veces se malinterpretan. Entre ellas:
Si has perdido o interrumpido un ayuno y no estás seguro de tu responsabilidad religiosa, puede que debas ofrecer una compensación. Si has perdido un día de ayuno, muestra misericordia hacia alguien necesitado informándote sobre si debes ofrecer Fidya o Kaffarah. Haz click aquí para saber más de estos conceptos.
El Islam reconoce que no todas las personas pueden ayunar. Algunas están exentas de manera temporal o permanente según las normas de Ramadán:
Las siguientes personas tienen permitido posponer el ayuno y recuperar los días más adelante:
Estas exenciones se mencionan con frecuencia al hablar de las normas del Ramadán aplicables a las mujeres, ya que el Islam prioriza la salud, el bienestar y la el buen trato hacia uno mismo, sin imponer dificultades innecesarias en los actos de adoración.
Algunas personas no están obligadas a ayunar:
Quienes tienen una exención permanente deben ofrecer Fidya, lo que les permite ser compasivo y generoso alimentando a una persona necesitada por cada día no ayunado. Es recomendable informarse bien sobre la diferencia entre Fidya y Kaffarah para cumplir correctamente con la responsabilidad religiosa.
Ramadán no consiste únicamente en abstenerse de comida y bebida; también es un tiempo para cultivar la misericordia (rahma), la paciencia (sabr) y la compasión, a través del buen carácter, la adoración sincera y la autodisciplina.
Observar las normas de Ramadán implica evitar aquellas acciones que disminuyen la recompensa del ayuno ante Allah:
El creyente no solo ayuna con el cuerpo, sino también con la lengua, el corazón y los actos.
El mes de Ramadán invita a profundizar en la oración, el recuerdo de Allah (dhikr) y la reflexión sobre el Noble Corán, fortaleciendo así la conexión espiritual con el Creador.
Las obras de caridad y las buenas acciones reciben una recompensa especial durante el mes de Ramadán y desempeñan un papel fundamental en el desarrollo del taqwa (la consciencia de Allah). Al donar generosamente, mostrar piedad y misericordia hacia los demás y cuidar las intenciones y los actos diarios, los musulmanes fortalecen su conciencia espiritual y su compasión.
Estas buenas acciones ayudan a cultivar la sinceridad, el altruismo y una conexión más profunda con Allah a lo largo de este Mes Bendito. Durante Ramadán, se anima a los creyentes a incrementar los actos de misericordia, como la caridad (sadaqah), la bondad, la paciencia y la ayuda a los demás, evitando al mismo tiempo los comportamientos dañinos, las discusiones y todo aquello que distraiga de la adoración. El ayuno está destinado a ablandar el corazón y aumentar la empatía hacia las personas más necesitadas.
Existen algunos términos clave relacionados con el ayuno que conviene conocer:
Suhoor: La comida que se realiza antes del amanecer, previamente a que comience el ayuno.
Iftar: La comida que se toma tras la puesta del sol para romper el ayuno. Es un momento de gran bendición en el que se recomienda compartir y ejercer la misericordia apoyando a quienes ayunan y a las personas necesitadas.
Tarawih: Oraciones voluntarias nocturnas que se realizan después de la oración de ‘Isha durante Ramadán.
Laylat al-Qadr: La Noche del Destino, del Decreto o del Poder, una de las últimas diez noches del Ramadán, considerada la noche más virtuosa y llena de misericordia, en la que las recompensas por la adoración se multiplican.
Sí. Ayunar durante todo el mes es obligatorio para los musulmanes adultos y sanos, salvo aquellos que tengan una excusa válida reconocida en la jurisprudencia islámica.
No. Cepillarse los dientes no rompe el ayuno, siempre que no se trague nada de forma intencionada.
Si tienes una exención permanente, debes ofrecer Fidya como acto de misericordia alimentando a una persona necesitada por cada día no ayunado. Si un ayuno se rompe deliberadamente sin motivo válido, puede aplicarse la Kaffarah. Es recomendable informarse bien sobre ambas para cumplir correctamente con la responsabilidad religiosa.
Las muestras de afecto están permitidas, pero debe evitarse cualquier acto que pueda provocar excitación sexual durante las horas de ayuno, para preservar la validez del ayuno y la pureza espiritual.
La Fidya permite a quienes no pueden ayunar, o a quienes han perdido ayunos por causas justificadas, compensar alimentando a personas necesitadas. La Kaffarah, en cambio, se aplica cuando el ayuno se rompe deliberadamente sin una razón válida.
No. Actividades cotidianas como ducharse o ver la televisión no rompen el ayuno. Sin embargo, se recomienda evitar mascar chicle y todo aquello que pueda comprometer la validez del ayuno o distraer del recuerdo de Allah y la adoración.