Campaña de Emergencia en Siria

Niño en Siria

Estamos en Siria desde el estallido del conflicto

Campaña de Emergencia en Siria

La gente de Siria sufre en el octavo año de conflicto

Siria ha estado en guerra durante más de siete años, y sin un final a la vista. El conflicto sirio es una de las mayores crisis humanitarias del siglo, con una tasa de muertes que se acerca al medio millón de personas y más de 13 millones de personas necesitan asistencia, 5 millones de los cuales son niños.

Más de seis millones de personas viven como desplazadas en Siria, y más de cinco millones viven refugiadas en los países limítrofes. Las familias tienen dos opciones: esforzarse por permanecer con vida dentro de Siria, o arriesgarse y huir. Este tormento contínuo está afectando a los civiles tanto mentalmente como físicamente, y es de vital importancia que lleguemos hasta estas personas con ayuda tan pronto como podamos.

Tú puedes salvar vidas y reducir el sufrimiento de aquellos sin esperanza y sin seguridad en Siria, proporcionándoles un refugio seguro, comida, agua y tratamientos médicos. Puedes provocar un gran cambio gracias a tus generosas donaciones.

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Ayuda a una familia siria desesperadamente necesitada

Las familias vulnerables que han huido de las bombas y las balas necesitan urgentemente un refugio, comida, agua limpia y medicinas. Muchas de las personas con las que hemos trabajado sufren traumas debido a los horrores que han presenciado. Hoy puedes ayudar a personas sirias, tanto dentro de su país como en Líbano, Turquía o Jordania.

El trabajo de Human Appeal en Siria

Human Appeal hemos estado entregando ayuda humanitaria en Siria desde que la devastadora crisis comenzó en 2011. En total, hemos ayudado a 2,326.038 personas en Siria.

Tu generosidad nos ha permitido:

  • Administrar un campamento en Dir Hassan, Idlib, proporcionando refugio, sistema de alcantarillado y un bloque especial de higiene femenina.
  • Mantener un hospital materno-infantil (primero en Alepo, después en Idlib), proporcionando cuidados médicos a más de 100.000 personas.
  • Proporcionar comida a más de 2 millones de personas hambrientas
  • Proporcionar tratamientos médicos a casi 150.000 personas heridas o enfermas.
  • Suministrar 45.000 toneladas de harina en panaderías sirias.

  • Distribuir material para construir o reforzar refugios temporales, colchones y mantas entre más de 200.000 personas.
  • Ayudar a más de 7.000 personas sin hogar a tener acceso al agua potable e instalaciones de higiene y sanitarias.
  • Proporcionar educación a más de 37.000 niños en Siria y Turquía
  • Realizar estudios y chequeos entre mujeres embarazadas y lactantes para prevenir la desnutrición infantil.
  • Proporcionar tratamientos médicos de urgencia en clínicas móviles, centros de vacunación y un equipo especialista en nutrición. Hemos también proporcionado educación a casi 36.000 niños en campamentos, y proporcionado ayuda alimentaria y médica a 23.000 personas, con fondos de UNICEF
  • En invierno, hemos ayudado a 7.100 personas desplazadas dentro de Siria a sobrevivir a las temperaturas bajo cero a través de proyectos de administración de un campamento, financiado por UNOCHA.
small boy called Jaward

La historia de Samira

Samira y su familia de 10 miembros huyeron de Alepo en 2011, al comienzo del conflicto sirio. Desde entonces han estado viviendo en un campamento para refugiados en El Líbano.

Por desgracia, Jawad, uno de sus hijos, no ha vuelto a hablar desde los primeros bombardeos en Alepo, que sucedieron muy cerca de la casa familiar. Sólo tenía dos años. Demasiado joven para entender qué estaba pasando, entró en shock del que todavía no ha podido recuperarse.

Siete años más tarde, Jawad todavía tiene miedo cuando ve gente que no conoce. Nunca juega, ni ríe. Se comunica con su familia mediante signos. Samira desea que su hijo pudiera hablar e ir a la escuela. Además de que el esfuerzo de tratar de que su familia tenga comida y pueda ver a un médico cuando se ponen enfermos, ya es un reto diario.

Samiar reza por una vida normal. Sueña que un día verá a su hijo hablando y riendo. Pero, igual que a muchos refugiados viviendo en El Líbano, su esperanza se va desvaneciendo.

Con tantas vidas perdidas y sin un final para la guerra a la vista, tras la entrada en el octavo año es la mayor crisis humanitaria de nuestro tiempo. Medio país – más de 11 millones de personas – han muerto o han sido obligados a huir de sus casas. Nuestra fe se necesita más que nunca.

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